La eficiencia energética aplicada al Sector Público es una gran área de oportunidad para mejorar la calidad de los servicios públicos, disminuir el gasto de la energía y para el desarrollo de los proveedores vinculados a proyectos es esta materia.

Son muchas las necesidades de energía que se requieres por parte de los gobiernos para realizar sus funciones, muchas de ellas representadas por servicios públicos en donde los ciudadanos son los beneficiarios directos. Un ejemplo concreto es la iluminación pública.

A nivel federal y estatal, el gasto energético que representa la operación de los edificios de oficinas públicas es considerable. Fundamentalmente en estas instalaciones se demanda electricidad para brindar de iluminación y aire acondicionado a los funcionarios públicos que laboran en ellos.

En esta materia hay esfuerzos concretos para disminuir el consumo de electricidad de grandes edificios de la Administración Pública Federal (APF). Un ejemplo son los diagnósticos energéticos que CONUEE ha solicitado a cada dependencia pública para conocer sus áreas de oportunidad de ahorro. Recientemente esta misma comisión, con el soporte del BID y FIDE, está desarrollando un proyecto para modernizar un grupo de grandes edificios públicos en las tecnologías de iluminación y aire acondicionado.

Otro bloque de servicios públicos tanto a nivel federal como estatal y que está muy vinculado a consumo de energía se refiere a salud y educación. Tanto hospitales como escuelas son demandantes de energía para su operación. Especialmente los primeros tienen una variable adicional a la eléctrica: son demandantes de calor para agua sanitaria, desinfección y equipamiento de servicios hospitalarios.

A nivel municipal el gasto de energía se concentra fundamentalmente en dos conceptos: iluminación pública y bombeo de agua para su distribución a la ciudadanía. En muchos casos hay un déficit de instalaciones o las existentes se encuentran con un alto grado de obsolescencia.

En término de grandes ciudades, la tecnología LED y el “Internet de las Cosas” han creado una fuerte expectativa para hacer un uso eficiente de la energía de servicios públicos. Por medio de dispositivos de comunicación se puede optimizar el uso de la luminaria en función del tránsito peatonal y vehicular. Asimismo, esta tecnología brinda otros valores adicionales como son sensar densidad de tráfico, que permite coordinar semaforización por ejemplo.

En otros países del mundo una demanda estructurada de servicios púbicos en materia de energía ha permitido el desarrollo del mercado de eficiencia energética, fomentando entre otros modelos de negocio las conocidas ESCO´s (empresas de servicios energéticos) que proporcionan diferentes servicios sin necesidad de que la dependencia invierta recurso público en la tecnología (CAPEX) sino que por medio del ahorro en energía generado se pague periódicamente el gasto que representa el consumo energético y amortizando la inversión en un plazo de años razonable.

Sin duda una modernización de los servicios públicos a los ojos de la eficiencia energética, soportado con una evolución de la tecnología y modelos de negocio innovadores debe permitir un mejor nivel de servicio el gobierno.

 

Ing. Adalberto Padilla: El Ing. Padilla actualmente es consultor para el BID en materia de eficiencia energética y finanzas climáticas. Asimismo coordina la comisión de financiamiento de la AMENEER.

apadilla.energia@gmail.com.mx